El espíritu del Quijote

Se ha hecho viral una supuesta cita del Quijote que, como tantas que circulan por las redes, no es auténtica. De hecho, en este mismo blog estamos usando algunas imágenes referidas a Don Quijote y Sancho con frases que no son citas literales del mismo.

La intención al usarlas no es citarlas como propias de la obra de Cervantes sino potenciar ese espíritu caballeresco, quijotesco (y «sanchesco») que necesitamos para afrontar los retos sociales y políticos que tenemos por delante. Cambiar el mundo, luchar por la justicia, tener un horizonte utópico hacia el que dirigirnos, luchar contra los gigantes de la ignorancia y el miedo, cultivar las virtudes, la compasión hacia los que sufren, fomentar el reparto del trabajo y la riqueza, denunciar los abusos y las corruptelas… son ideas que conforman un ideal que en esta iniciativa por adoptar una letra para el himno de España creemos que tienen perfecta cabida. Y por eso proponemos que explícitamente aparezcan Don Quijote y Sancho en esta letra.

Animamos a todos a leer esa magna obra de la literatura universal, y que tanto nos puede enseñar y orientar.

Transcribimos unas citas sí literales de esta novela sin par.

En la edicion de la RAE dirigida por Francisco Rico, en el capítulo II:

«no quiso aguardar más tiempo a poner en efeto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar y abusos que mejorar y deudas que satisfacer.»

En la edición Don Quijote de la Mancha: Puesto en castellano actual íntegra y fielmente por Andrés Trapiello de 2015 (editorial Planeta, Ediciones Destino).

«Y para su seguridad, al andar más los tiempos y crecer más la malicia, se instituyó la orden de los caballeros andantes, con el fin de defender a las doncellas, amparar a las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos.»

«habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y en absoluto parciales, sin que el interés o el miedo, el rencor o la amistad les hagan torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de los hechos, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir.»

«Fraude, engaño y malicia no se habían mezclado con la verdad y la llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interés, que ahora tanto la menoscaban, turban y persiguen.»

«–El miedo que tienes te hace, Sancho, que ni veas ni oigas a derechas, porque uno de los efectos del miedo es turbar los sentidos y hacer que las cosas no parezcan lo que son.»»No hablo ahora de las letras divinas (que tienen por blanco llevar y encaminar las almas al cielo, que a un fin tan sin fin como este ningún otro se le puede igualar), hablo de las letras humanas, cuyo fin y paradero es entender y hacer que las buenas leyes se guarden, quiero decir, poner en su punto la justicia distributiva y dar a cada uno lo que es suyo.»

«–En fin, famoso caballero, no pueden las tinieblas de la malicia ni de la ignorancia encubrir y oscurecer la luz del valor y de la virtud.»

«Nunca te guíes por la ley del encaje o del favoritismo, que suele ser muy apreciada por los ignorantes que presumen de agudos. Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las alegaciones del rico. Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico tanto como por entre los sollozos e importunidades del pobre. »Cuando pueda y deba tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo. Si acaso doblas la vara de la justicia, no sea con el peso del soborno, sino con el de la misericordia.»

Fin

Deja un comentario